Con Salinas estamos ante un maestro en el manejo de la materia cromática que se guía por su particular sentido de la luz, del aire, de la atmosfera para elaborar delicados jardines modulados por el color y la luz que desprenden sus plantas, flores, fuentes, estanques y caminos.

 

Excelente en el modelado, en el empleo de los colores primarios, el manejo de la pasta, enmarca fantásticos, optimistas y vitales espacios naturales dotados de una original y particular plasticidad. Estamos en lo cierto, los jardines de Salinas son paisajes recitados en verso.